nunca podrá ser fea
mansa suele subirle la belleza
por tobillos, pantorrillas y muslos
demorarse en el pubis
que siempre ha estado más allá de todo canon
rodear el ombligo como a uno de esos timbres
que si se les presionan tocan "Para Elisa"
reivindicar los lúbricos pezones a la espera
entreabrir los labios sin pronunciar saliva
y dejarse querer por los ojos espejo
La mujer que tiene los pies hermosos
sabe vagabundear por la tristeza
Pies Hermosos, Mario Benedetti
Vos tenes los pies más lindos del mundo... felices 6 meses
